lunes, 2 de marzo de 2020

LOS JUEGOS DE MESA EN LA ESCUELA

Hoy en día todos aquellos maestros que no seguimos los libros de texto al dedillo somos unos bichos raros. Tampoco creo que el aprendizaje basado únicamente en proyectos sea la panacea pero existen puntos intermedios en los que se pueden usar ambas cosas. 

Me gustaría comentar por aquí el uso que un servidor le da a los juegos de mesa en el colegio, soy un enfermizo de los tableros y de cualquier juego de cartas que sirva para juntar a unos buenos amigos. En el colegio creo que se dan las circunstancias perfectas para ello, esponjas deseando aprender juegos nuevos y además pasarlo bien. Con mi experiencia he podido comprobar como mis alumnos han quedado por las tardes en centros jóvenes o en casas de otros amigos para compartir momentos con estos juegos y dejar de lado aunque sea por un momento los móviles o los videojuegos. Esto para mi es un éxito.



Este año para el primer trimestre he utilizado cuatro interesantes juegos de mesa:

- The Island 
- Catán
- El dorado
- Majesty

A modo de ejemplo os explicaré como hemos trabajado con el primero de ellos, The Island.

  La primera tarea individual que propongo a todos los alumnos es buscar información con su tablet acerca del juego, solo les muestro la imagen de la caja y a partir de ahí tendrán que escribir en su cuaderno los datos básicos sobre número de jugadores, duración o la temática del juego.


En este caso la temática esta relacionada con un volcán en erupción que amenaza a una isla llena de exploradores que deben huir de ella en barcas o a nado, además se enfrentarán a otro tipo de peligros como tiburones, ballenas o serpientes de mar. 

La segunda tarea consiste en hacer un trabajo de lectura comprensiva sobre un texto que les entrego relacionado con el Vesubio y la ciudad de Pompeya. De esto texto podemos sacar preguntas para que ellos las contesten a través de aplicaciones para la tableta como Kahoot o Quizziz.

Una vez ambientado el tema pasamos a la tercera tarea separando la clase en grupos de trabajo de 4 personas. Estos grupos deberán organizarse y leer las instrucciones del juego que les repartiremos a todos para resumirlas en 4 puntos en su cuaderno: 1- materiales 2- preparación del juego 3- turnos de jugada 4- final del juego y ganador.

Una vez terminadas las instrucciones jugaremos entre todos una partida ficticia de forma colectiva donde haremos incidencia en las normas más complicadas del juego y resolveremos todo tipo de dudas.

Cuando todos los juegos estén completados ya solo queda jugar y disfrutar. Dispondremos de 4 zonas de juego en el aula donde cada uno de los grupos jugará a un juego, cada semana rotaremos para que todos los niños hayan disfrutado de todos los juegos.

Por supuesto en las sesiones de juego los alumnos tendrán que dialogar entre ellos, llegar a pequeños acuerdos, respetar los turnos, tomar decisiones y aprender a ganar o perder. Un montón de valores de los que iremos hablando a lo largo de las diferentes sesiones. 

Por último y para terminar el trimestre realizaremos la cuarta tarea donde cada alumno elige una de las temáticas de los juegos para realizar un pequeño cuento inventado por ellos mismos con los ambientes, personajes, enemigos y cualquier cosa que se les ocurra de ese juego de mesa.

Espero os haya parecido interesante.



martes, 20 de mayo de 2014

La canción eterna

Vestido de corto, con "pantaloneta" azul, una sudadera azul marino más vieja que la Tanana y unas Copa Mundial recién estrenadas en mis pequeños pies. Mi amigo Ramón idéntico como si de un mellizo se tratara. Contábamos con 14 años y viajábamos hacia Alfaro con su padre para jugar un partido de fútbol con nuestro querido Loyola. En el coche sonaba un tema rock and roll que me llamó la atención, la canción nunca terminaba, era eterna. Mi amigo me explicó que era un grupo extremeño que había sacado un disco nuevo de una sola canción de 30 min.

Así empezó todo, así conocí al Robe y a sus colegas, en un coche dirección Alfaro hace ya casi 20 años. Esa canción la puse una y otra vez antes de cada partido mientras me vestía, durante un mes mi radiocassette solo conoció esa cinta. Una  TDK de 90´ con el dibujo de un monito en el lateral y la palabra PEDRÁ.

Año 2014, vestido de calle, vaqueros y camiseta oscura. Mi amigo Jorge y el Rula con semejante indumentaria. 33 años recién cumplidos y viajando dirección Alfaro pero para llegar hasta Zaragoza. Esta vez no hay partido de fútbol, hay un concierto de Extremoduro, ese grupo que hizo una canción de 30 minutos.

En mañolandia nos espera nuestro amigo Álvaro, "el maño", nos recibe como dios manda con unas cervecitas AMBAR en su casa, dejamos la mochila y directos al bar más cercano para echar la partida. Cartas y pitas manufacturadas acompañadas de unas cañitas para matar el rato y hacer más amena la espera del concierto. Sobre el tapete envites, bromas y muchas risas, somos hombres de pueblo y de costumbres. Tras dejar el garito con el barril de cerveza temblando es momento de reclutar a un nuevo miembro para el grupo, "el Rambo" ha salido del curro y hay que ir a buscarlo con unas pizzas y un omeprazol (reiros, reiros). Sin terminar la cena y nuestra primera copichuela ya tenemos al taxi bajo la puerta con el contador encendido. Nos ponemos la indumentaria necesaria y camino del terreno de juego.

El palacio de los deportes nos esperaba con un lleno hasta la bandera y con mucha ilusión por parte de todos los allí presentes por tratarse del primer concierto de la gira. Tras 45 min de espera un contenedor desciende desde lo alto mientras suenan las guitarras de Extremo. El concierto comienza y durante casi 3 horas nos hace sumergirnos en años y años de rock and roll. Robe y Uoho con un saber estar sobre el escenario sobrellevado por los años. El público entregado. Por la cabeza se me pasan un montón de personas y de momentos relacionados con Extremo, con los años unos se va haciendo más sentimental. El concierto nos llena plenamente, se ve en las caras de mis compañeros de viaje. Sudados y embriagados. Inolvidable. Repetiremos seguro.















El resto de la noche y el día siguiente os lo podéis imaginar.

jueves, 8 de mayo de 2014

Mis chicos los Infantiles



Comenzaba la nueva temporada 13/14 como entrenador del Infantil 01 del Comillas CF con bastantes dudas e incertidumbre. En lo personal venía de una temporada bastante dura en el aspecto emocional con el División de Honor, un año complicado de mucha responsabilidad que terminó con el descenso del equipo. Por otro lado parte del grupo parecía no "confiar" demasiado en el nuevo entrenador y había alguna duda en cuanto a las expectativas del equipo en su nueva andadura en fútbol 11.

Llenando la mochila de ilusión fuimos quemando entrenamientos y partidos de pretemporada durante el mes de septiembre, no tardaron en aparecer críticas sobre nuestro juego en el torneo de Miranda o dudas cuando Jose Carlos, nuestro 2º entrenador, nos dejó por motivos laborales.

Con el paso del tiempo fuimos mejorando nuestro entramado defensivo, nos convertimos en un equipo ordenado y capacitado para robar el balón, provocamos a estos chicos que sacaran su "agresividad" y aunque nos ha costado más de un lloro y más de una discusión interna entre compañeros todo ha quedado como un buen aprendizaje. Se estaban haciendo mayores.

Una vez establecido nuestro objetivo primordial de mantener nuestra portería a 0 pasamos a moldear el estilo de juego, un juego ofensivo basado siempre en la posesión del balón, en la incorporación de jugadores a la línea de adelante, un juego de toque, vistoso y divertido para nuestras pequeñas esponjas. Esponjas dotadas de una calidad suprema, de esas que no están en el mercadillo, esponjas de las caras con ganas de aprender y con una inteligencia para comprender fuera de lo común.

Con la temporada encaminada llegó el sustituto de Jose Carlos; Diego Carrero nos trajo frescura, ideas nuevas y sobretodo mucha ilusión. La ilusión del entrenador joven, que está empezando y quiere disfrutar con los niños. Un soplo de aire fresco que los jugadores abrazaron con toda su fuerza. Ya estábamos casi todos.

Como si de un paralelismo mágico se tratara, a la vez que  nuestro juego se perfeccionaba también mejoraban nuestros familiares aficionados, tremendos almuerzos, puros y caras de alegría se podían ver en los descansos del partido. La satisfacción de los padres nos llenaba de confianza al cuerpo técnico, algo nos indicaba que estábamos en el camino correcto. Ya estábamos todos.

Con jugadores, cuerpo técnico, padres y club de la mano tocaba encarar el final de temporada, la parte más bonita, la fase final y varios torneos importantes aparecían por el mes de mayo, los temidos resultados que tan comentados son en esta edad por desgracia. Momentos de reflexión y análisis, mirar el camino recorrido para poder evaluar deportivamente al grupo.

En mi carrera de magisterio me enseñaron que la evaluación debe ser continua; se deber realizar antes, durante y al final del proceso. Comparar el principio (pretemporada y torneo de Miranda) con el final (fase final y torneo de Vitoria). Una vez realizado este proceso evaluativo hemos llegado a la conclusión de que nuestros alumnos son sobresalientes, sabedores ellos de que han cumplido cada uno de los objetivos que les hemos planteado desde el cuerpo técnico.
Todo esto lo escribo sin saber lo que va a ocurrir en la final de liga. Final que vamos a competir como el último de nuestros partidos, porque queremos ganarla y nos dejaremos la piel para elllo.

Finalizando el año quería dar las gracias a todos los que me han hecho disfrutar con este equipo, a Diego Carrero por estar siempre a mi lado, por entenderme y aguantarme y por dirigir al equipo como el mejor en mis ausencias; a Álvaro por escucharme con mis bajones y por darme siempre el consejo correcto; a Miguel Angel Caro por confiar en mi y por ayudarme siempre que se lo pido; a los padres por aportar su versión crítica que nos ha ayudado a crecer y por animarnos sin parar en cada partido con espectaculares almuerzos; a mi mujer Estela y a mi hija Lidia que son las que sufren mis ausencias y me apoyan incondicionalmente; y sobretodo a "mis chicos", a cada uno de mis jugadores MIL GRACIAS porque vosotros sois los protagonistas de todo esto. Pase lo que pase en esa final sois mis CAMPEONES.

martes, 19 de noviembre de 2013

Un mundial como espejo para los niños.

Hoy la Selección Española de Fútbol (con mayúsculas) juega un amistoso en Sudáfrica, en el Soccer Citty de Johannesburgo, aquel estadio en el que en 2010 nos proclamamos campeones del mundo por primera vez en la historia.

Para muchos quizás eso no signifique nada pero a mí me trae unos recuerdos y unas emociones imborrables en mi disco duro. Los que sentimos y vivimos el fútbol de una manera tan profunda hemos experimentado muchos fracasos con nuestra querida Selección Española de Fútbol, muchas ilusiones que cada 4 años se iban al traste. Conseguimos ganar la Eurocopa del 2008 y eso ya era un giro en la historia pero…  jugar una final de un Mundial era algo impensable, ganarla era ya el tope de nuestras aspiraciones, era conseguir aquello que siempre hemos soñado.

Un día inolvidable del que quiero recordar a dos jugadores por encima del resto, Íker Casillas y Andrés Iniesta, dos jugadores que representan la humildad y el trabajo, no tienen balones de oro ni marcan 40 goles por temporada pero en sus vitrinas tienen muchos títulos y sobretodo admiración en cada uno de los estadios por los que pasan. Esa admiración se debe a su actitud intachable dentro y fuera de un terreno de juego. Auténticos ejemplos para los miles de niños que día a día quieren abrirse paso en este mundo. Aunque la prensa nos quiera vender día a día a Messi y a Cristiano (espectaculares jugadores) creo que nunca podrán tener la admiración que tienen nuestros españoles en el mundo.

Desde aquí mi pequeño homenaje a estos dos jugadores y por supuesto al resto de componentes de aquella plantilla que nos hizo tan felices. Ojalá nos sigan dando tantas alegrías en el próximo Mundial,  yo con que sigan mostrando la misma humildad y forma de juego me conformo.


“No quiero ser una estrella; prefiero ser un buen ejemplo para los niños”

martes, 12 de noviembre de 2013

Buscando heredero

¿Hacemos un corto? Con esta pregunta se presentó mi amigo y compañero de trabajo Jose Antonio Carboneras una tarde de invierno del curso pasado. Mi respuesta clara y contundente: adelante.

Los alumnos de hoy en día tienen un déficit importante en cuanto al lenguaje verbal, expresarse en público les cuesta mucho, yo diría que para ellos es un suplicio hablar delante de otras personas. El escudo sobre el que se guarecen los alumnos es “la vergüenza” pero …. ¿realmente tienen vergüenza? Yo creo que no.

El verdadero problema es que los alumnos no tienen las herramientas suficientes para hablar en público, no tienen unas estructuras verbales mínimas para mostrarse seguros delante de un adulto y su falta de vocabulario es sonrojante. Por eso desde el cole de Nalda llevamos un tiempo buscando diferentes fórmulas de trabajo que consigan hacer a los niños hablar en público con unas estrategias determinadas.
El corto nos parecía una oportunidad de oro para poder trabajar con dinámicas teatrales todos los aspectos del lenguaje verbal y no verbal.
Por otro lado necesitábamos un guión lo cual era otra oportunidad para que mis chicos de 5º y 6º curso mostraran sus dotes de escritores. Era el turno de la expresión escrita. Cada uno de ellos escribió una pequeña novela siguiendo unos pasos determinados, las leímos en clase y entre todos elegimos aquella que más nos había gustado. Aportamos a la novela final ideas, lugares y personajes de todos los alumnos. El resultado final fue BUSCANDO HEREDERO una novela de amor en un castillo de la edad media.

Con la novela terminada y el guión adaptado por un gran director y amante del cine como es Alfonso Sevilla ya solo nos quedaba trabajar duro en las clases de lengua para mejorar la expresión gestual y que cada uno fuera capaz de interiorizar y aprender sus papeles. Ana Berenguer una profesional del teatro nos ayudó muchísimo y una vez visto el resultado queda claro lo bien que trabajó con nuestros artistas.

El trabajo de los padres con el vestuario y los escenarios una muestra más de lo importantes que son las familias en la escuela y lo que son capaces de hacer por sus hijos. Un trabajo necesario y gracias al cual conseguimos llevar a cabo nuestro sueño. Aquel proyecto de cine que comenzamos con Nadia cuando el curso daba sus primeros coletazos se convirtió en una experiencia maravillosa para todos. El resultado lo podéis juzgar vosotros mismos.